lunes, 28 de abril de 2008

MIRADAS DE REOJO


Te miro y me reencuentro
aunque a veces no sepas
que muy frecuentemente
te observo en el silencio
de tus ojos ausentes

Te miro suavemente
cuidando que mis ojos
en su afan de recorrerte
no rompan tu descanso
ni perturben tu mente

Me veo claramente
mirandote de lejos
aunque a veces tus ojos
no adviertan que los míos
te abrazan poco a poco

Si tu esencia precisa
saberse bien mirada
sentirse pretendida
por ojos que desean
y manos que te abrigan

o si en cambio a veces
precisa lo contrario,
tener la rienda corta,
que la miren de reojo
sumirla en el silencio
como a quien no le importa...

...entonces acordate
que siempre habra dos ojos
que son como los tuyos.
Que buscaran miradas,
encuentros y conjuros
para poder mirarnos
en cualquier circunstancia.
Y sentir que aunque lloren
los míos y los tuyos,
podemos encontrarnos
mirandonos de frente
tus ojos en los míos,
y los mios en los tuyos.

(Una tarde de otoño, en mayo de 2006)

martes, 22 de abril de 2008


Dame las lágrimas de un niño
su manera de llorar desconsolada
Un puñado de sal de un mar extenso
y un destello revelador de tu mirada

Dame un día de tu vida, uno cualquiera,
un silencio que cubra mi impotencia
de no tener a mano un argumento
para darle un jaque mate a mi conciencia.

Dame una caricia cargada de ternura
que me sacuda las lágrimas que guardo
a ver si entonces, soy capaz de desplomarme
después de tanto llanto, después de haber callado tanto.

Dame un beso de aquellos, de los mágicos
para ver si se rompe el maleficio
que escondió nuestros deseos más preciados
entre las piedras del final de un precipicio

Dame un sábado a la tarde, o un domingo,
un momento arrebatado a la rutina
donde te pueda confesar casi en silencio
cómo duelen las ausencias, cómo lastiman.

Pero no me des un discurso de consuelo
ni cajones con palabras sin sentido.
No quiero convertirte en un recurso,
en pasajera inadvertida del destino

Dame entonces todo aquello que te pido en estos versos
que es como pedirte que te quedes
No me mires por afuera de esta historia,
ayudarme a despojarme de estas redes

Dame por fin tu presencia y tu figura
en un abrazo estrechado a la distancia
Te necesito cerca de mí, cada noche
que es cuando más extraño tu fragancia

Te necesito claramente cada día
más aún cuando la ausencia me deja sin rellanos
No es para sentirme menos solo
sino para decirte que te amo.

PORQUE "ABECEDARIO"

Hace 36 años escribí mi primer cuento. Apenas 14 años y ya entonces sentía sobre mí el peso de angustias y soledades no resueltas. Se llamaba "Abecedario". Hoy, más de 3 décadas después, se me aparece como el punto de partida para compartir, por primera vez, aquellas cosas que siento y pienso. Pero que callo desde entonces. Las palabras escritas también hablan. Escuchalas.